Hace poco una buena amiga me ha hecho un regalo muy especial: un hadita de Wendy Froud.
Fue una gran sorpresa y he querido sacarle un par de fotos que le hagan justicia, porque es preciosa… y creo que a ella le ha gustado que la retratase en un entorno tan bonito… ¡hasta me pareció verla sonreir!



